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DESDE CUBA
PLANTADO EN KILO 8 PRESO POLITICO Y DE
CONCIENCIA
Camagüey,
5 de enero.- “Zapata pudiera morir” son las
palabras de la desconsolada Reyna Tamayo Danger,
madre del prisionero político Orlando Zapata
Tamayo, quien fuera trasladado desde los
primeros días de diciembre y confinado en el
régimen de mayor severidad de Kilo 8.
Zapata Tamayo ha sostenido huelgas intercaladas
por más de un año, desde que está en prisión. Es
uno de los prisioneros políticos victima de la
ola represiva desatada por el gobierno cubano en
marzo del 2003, cuando unos 75 opositores
pacíficos fueron encarcelados.
Este prisionero es un verdadero plantado en
reclamo de sus razones, más allá de su injusto
encierro la policía carcelaria trata de
someterlo a los reglamentos aplicable a todo
preso común, pero Zapata no se resigna a ser
considerado como tal, ni siquiera acepta su
encarcelamiento con toda razón.
Los maltratos y vejámenes sufridos en las
diferentes mazmorras le han llevado a sostener
una actitud de dignidad pero pagada con mucho
dolor y con el deterioro de su vida que día a
día se consume en cada huelga y se mutila tras
recibir las tortuosas golpizas que les propinan
los militares, como sucedió en la prisión
provincial de Holguín, lugar donde se hallaba
con anterioridad y donde mantuvo una abstinencia
de alimentos por un periodo de 47 días.
Varios reclusos del régimen donde se haya
confinado y según llamadas telefónicas dicen
estar en solidaridad con el huelguista que ha
rechazado una vez más sus alimentos y se niega a
vestir uniforme de preso, su madre teme por su
vida pues asegura que su hijo no va a doblegarse.
Un operativo por parte de la mal llamada
Seguridad del Estado se ha desatado para impedir
cualquier manifestación de apoyo. Primero en
Camagüey, donde varios opositores fueron
molestados en sus viviendas por miembros de los
cuerpos represivos y luego en Holguín, lugar
donde se hallaba el líder opositor Jorge Luis
García Pérez Antúnez y un sin número de
activistas de la oposición prestos a ejecutar
reclamos pacíficos en solidaridad. La intención
se mantiene a pesar de algunos arrestos
efectuados y otros actos de contención.
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